Temas

Envidias y Celos


 

"Tengo la teoría de que si puedes encontrar dónde está bloqueada una persona, debería ser posible encontrar un paralelo mitológico para ayudarla a superar su problema específico."
- Joseph Campbell

ZEUS Y HERA

Los jóvenes conocedores de la Mitología, sonríen al escuchar hablar de Zeus, también conocido como Jupin –de Júpiter-. Y es que el señor del Olimpo era sumamente travieso como cualquier Don Juan del planeta Tierra.
 
Heraaaaa... me voy a nadar un ratito!
 

Hera,- conocida también como Juno- esposa de Jupin, era una dama altiva, ambiciosa, autoritaria. El matrimonio vivía de pelea en pelea. Zeus, equivocadamente, poco delicado y cansado de tanto grito y pelea llegó a atarla, maniatarla,etc., lo que aumentaba el resentimiento de la esposa. Dada la personalidad de Hera: celosa, envidiosa e irritante y al ser una reina que no se preocupaba por el sufrimiento de sus súbditos, Zeus se encontraba justificado en sus acciones - que llegaban demasiado lejos- por el resto de los habitantes del Olimpo.
Se cuentan numerosas aventuras de Zeus. Cansado de la monotonía y rutina gustaba bajar a la Tierra en apariencia de humano común o bien transformado en algún animal, para seducir a las jóvenes bellezas.
Jupin, convertido en toro se acerca a Europa. Del afectuoso encuentro nace Minos –el futuro juez de los infiernos-. En forma de lluvia de oro, pretende enamorar a la princesa Dánae. Nació luego Perseo. Para seducir a Leda, hija del rey de Etolia se transformó en cisne.
Hera no se quedaba atrás, seguía y espiaba todos los pasos de Zeus, llegando a acciones violentas y crueles con las favoritas de su pícaro esposo

En una oportunidad Zeus, perseguía a Io, hija de Inaco. La estrategia de la metamórfosis le falló y en lugar de convertirse él en un toro, la pobre joven quedó convertida en una simpática ternera. A Hera no se le pasó por alto la situación y comenzó a sospechar, iniciando su plan de ataque. Aparentó sumo cuidado y cariño por la ternerita, hasta conseguir que su esposo se la regalara. Zeus, al mismo tiempo no se confiaba al todo. Algo haría la celosa Hera!
Hera, confió la custodia de la ternera a Argos, el temible guardián de cien ojos quién no perdía un instante la vigilancia. Zeus ordena a Hermes -Mercurio- que le dé muerte a Argos. Hermes lo logra acercándose al guardián y contándole historias e interpretando música hasta dejarlo dormido. Y allí: Zás! Se cumplen las órdenes del señor del Olimpo.
La cólera se apoderó de Hera e ideó un tábano venenoso que picara continuamente a la ternera. Io en forma de ternera llena de picaduras y ensangrentada se da a la fuga, recorriendo Grecia, Asia Menor. Atraviesa a nado el Mar Mediterráneo, llegando a Egipto. Agotada, cansada de tanto sufrimiento invoca a Zeus suplicándole que le devuelva su antigua forma humana. Zeus va a su encuentro. Tiempo después Io da a luz a Epafo.
El fiel servidor de Hera -Argos- había muerto y la dama lo extrañaba. Por ello, tomó sus cien ojos y los diseminó sobre la cola del pavo, su ave favorita.
1 2 3 4 5 6

Regresar a Temas - Inicio